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>Cerrado por reformas

>

EL BLOG PERMANECERÁ TEMPORALMENTE CERRADO POR REFORMAS.
REABRIRE LO MÁS RÁPIDO POSIBLE.

>Despidiendonos de la isla.

>

Después de 17 días estupendos, mañana volvemos a casa.
A lo largo de estos días ha habido un poquito de todo: nos lo hemos pasado estupendamente, pero también han habido momentos de intensas rabietas.
En resumen, puedo decir que lo hemos pasado muy bien y que nos llevamos cosas muy positivas de estas vacaciones, entre ellas el hecho de que parece que la operación pañal ha terminado con éxito. En casa haré un post para explicaros con detalle como se ha desarrollado todo, pero la verdad es que ha ido mejor de lo que esperaba.
Mañana nos espera un día duro, porque el barco de regreso sale a las 9 de la noche y, entre el trayecto en barco y el posterior viaje en coche, no llegaremos a casa antes de la 1 de la mañana. Otros años también lo hemos hecho así y es un poco pesado, porque con los nervios y el jaleo a David le cuesta mucho dormirse y ya podeis imaginar el mal genio que se le pone al peque!!
Ya os contaré que tal todo cuando lleguemos y encuentre un ratito.

>Cuando hablamos de crianza…existe un término medio?

>

Ultimamente he leido que diferentes madres blogueras refieren que su manera de entender la crianza está en el término medio, huyendo de los extremos y posicionandose en el centro de estos.
Y aunque me parece una opción muy respetable, no la comparto en absoluto (al menos la terminología que se utiliza para referirse a ello) y os explico por qué:
Cuando se habla de crianza suele hablarse de dos corrientes: 
– La crianza tradicional, basada en la creencia de que criar es normativizar, que impone al niño una serie de normas y creencias que consideramos las correctas (comer determinadas cosas a determinadas horas, dormir y comportarse de una determinada manera, etc)
– La crianza natural, que confía en la sabiduría de la naturaleza, dejando así que el niño desarrolle su propia naturaleza…Presupone que hay determinados aspectos que son innatos en el ser humano y que se desarrollarán de manera natural sin necesidad de interferencias por nuestra parte.
Yo, supongo que como la mayoría, he desarrollado mi particular manera de criar, pero no lo he hecho de manera aleatoria. Mis principios y mi manera de entender la vida y el mundo hacen que esté a favor de los valores que promueve la crianza natural, porque es una crianza congruente con mi manera global de entender el mundo. No es fruto de modas ni caprichos…bajo mi punto de vista es simple y pura coherencia conmigo misma.
El hecho de no consumir exclusivamente alimentos ecológicos, comer carne y vacunar a mi hijo, entre otras cosas, no me hacen sentirme en el centro ni en el término medio de nada por varias cosas…
Primera porque no está escrito en ningún sitio que el tema de la vacunación esté relacionado estrictamente con la manera de criar (es un tema muy complejo, que depende también de otros factores) ni tampoco lo que comemos o dejamos de comer.
Criar es criar, y, aunque por supuesto, la manera en la que criamos tiene que mantener una coherencia con la manera en la que vivimos y entendemos el mundo, no se pueden mezclar churras con merinas y meter un poco de todo en el saco.
En segundo lugar, no puedo evitar que esto del término medio o del centro me suene un poco a política. Y como me suena a eso, pongo la política de ejemplo para explicar porqué no me gusta:
Siempre han existido izquierdas y derechas…la izquierda, basada ideológicamente en la defensa de los derechos de los trabajadores y de las clases menos favorecidas, y la derecha, basada en la defensa de las estructuras tradicionales de la sociedad, apoyandose en las clases mas privilegiadas y favoreciendolas.

Ahora se han puesto de moda los partidos que se autodenominan centristas, que supuestamente buscan alejarse de los extremos y por lo tanto de toda ideología, con el fin de llegar a todos, de ser equilibrados y neutros. Picotean de aquí y allá segun su conveniencia, sin basarse ni en ideologías ni en valores, más que el beneficio propio. Se apropian de lo que consideran bueno de uno y otro bando y lo hacen suyo. Critícan a los extremos pero se apropian de sus ideologías a su conveniencia, llevandolas a su terreno y sin aportar nada nuevo ni propio. Porque si nos paramos a pensar…que aportan los supuestos políticos centristas? como se definen a si mismos? que ideología defienden? ni aportan, ni se definen ni defienden nada; viven el una especie de limbo en el que, bajo la autodenominación de centro todo vale y en el que mojarse e implicarse son riesgos absurdos que no quieren asumir.
Y en tercer lugar, pienso que en ocasiones no es posible estar en el medio por una sencilla razón: estar en el medio implica estar a mitad camino entre dos posturas, que en muchas ocasiones son irreconciliables. Por ejemplo, como puede haber un término medio entre el colecho y el método Estivill? como alguien puede defender que ambas cosas valen o son aceptables? es imposible…o crees que aplicar estos métodos es bueno o crees que el respeto hacia los niños y sus ritmos lo es, no se puede hacer un mix.
Lo que si que se puede, y creo que a esto es a lo que se refieren algunas madres blogueras en sus posts, es huir del dogmatismo. Yo también creo que es bueno definir la vida de uno en función a los parámetros que cada uno a nivel personal consideremos válidos, pero esto no implica renunciar a una ideología, ni ser pragmatico.
Se puede estar a favor del colecho y no practicarlo cada día. Esto no implica que estemos a favor de Estivill…pensamos que el colecho es positivo, pero en nuestro día a día, por las razones que sean, hemos tomado la determinación de no practicarlo, o no hacerlo siempre.
Se puede estar a favor de la lactancia y pensar que indudablemente es lo mejor, pero no haber amamantado dos años o más…existen muchos motivos, razones y situaciones, y creo que hay que ser tolerantes y respetuosas con ellas. Pero esto no implica que defienda que el biberón es mejor, o que me de lo mismo una cosa que otra.
Por estas razones y muchas otras más, considero que mi postura en relación a la maternidad y la crianza no se encuentra en el medio. Sinceramente, creo que ese punto medio, en muchas ocasiones no puede existir.

En cambio, lo que si me considero es alejada de dogmatismos y absolutismos, capaz de entender y aceptar que en la crianza y en la vida hay muchos matices y que no todo tiene por qué ser blanco o negro (lo que no hace que me posicione sistemáticamente en el gris).
Y con este post no pretendo hacer una crítica a aquellos que se posicionan de manera diferente a mi, solo quiero mostrar mi opinión y dejar claro que, bajo mi punto de vista, todos estamos posicionados, en un lado o en otro y que no es extremista quien tiene determinadas ideas, aunque puedan resultar extremas, sino que lo es aquel que es irracional, fanático y carente de  capacidad de aprendizaje y dialogo.
El radicalismo no está en las ideas, sino en las actitudes.

>Papá, papá…estoy nadando!!

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A lo largo de nuestras excursiones a la playa en lo que va de verano, David no ha mostrado el más mínimo interés en entrar más allá de la orilla: juguetea con las olas, entra, sale, pero no se decide a entrar.
Pero el otro día, nos llevamos una sorpresa.
Fuimos a un embarcadero super chulo, en el que se forma una especie de piscina natural, sin olas y donde el agua está preciosa, llena de peces y calentita.
 Fuimos allí con la idea de dar un paseo y hacer unas fotos porque, como allí no hay orilla y enseguida cubre, dimos por hecho que David no querría entrar. Así que no íbamos nada preparados para la ocasión…vamos, que no llevabamos traje de baño.
En las playas de Formentera el nudismo está permitido y nosotros lo practicamos, pero no en una playa tan llena de gente y a hora “punta”. Así que cuando David dijo “a bañar con mamá” tuve que buscar alternativas, y la única que encontré fué bañarme en braguitas.
Y sin duda mereció la pena…

No sé si fue porque vió el agua tranquila o porque estaba calentita, pero se lo pensó dos veces y para dentro que nos fuimos. No se lo creía ni el!!! estaba contentísimo y gritando sin parar “papá papá, estoy nadando!!!”. A papá y a mi se nos caía la baba viendolo chapotear…

Hoy hemos vuelto, esta vez sin cámara de fotos, y la cosa ha ido a más…ya se ha atrevido a nadar en solitario. Junto a papá, por supuesto, pero con la única ayuda de los manguitos.
Así que todas las tardes vamos un ratito al embarcadero, para que David nade un ratito y se lo pasa en grande!
De momento esto es todo…seguiré contando cositas de lo que nos queda de vacaciones!!

>Mi entrevista en "Mi Bebé y yo"

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“Mi bebé y yo” ha tenido la amabilidad de ofrecerme la posibilidad de inaugurar una sección de su web en la que se dá a conocer a diferentes mamás blogueras.
Os dejo el enlace de la entrevista, para que me deis vuestra opinión. Yo estoy encantada con ella!!!
Podeis verla pinchando aquí.

>La invasión de los Italianos.

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LLevamos 7 años veraneando en esta isla, y una de las cosas que nos sorprendió desde el primer día es la cantidad de turismo italiano que la visita. De hecho hay muchas y muy buenas ofertas para viajar a Formentera desde Italia, mucho más que desde España.
En principio yo no tengo reparos con que el turismo provenga de uno u otro lugar, pero el tipo de italiano que viene a la isla, lejos de ser Garibaldis, Galileos o Vivaldis son mas bien “Berlusconianos”, bastante retrógrados, moralistas y cutres, por lo que nos resulta bastante desagradable convivir con ellos.

En nuestros primeros veranos en la isla, pasábamos mañanas enteras solos en una cala y, si nos encontrábamos a alguien, siempre era gente respetuosa con la tranquilidad y la isla. Ahora empieza a ocurrir algo que hasta hace unos años nos habría resultado increible…se empiezan a ver sombrillas en las playas y zonas que antes eran tranquilas empiezan a llenarse de turismo “ruidioso”.
Por otro lado está el tema de la carretera. Formentera cuenta con una única carretera , con un carril en cada dirección, y circular se hace realmente complicado debido a que todos los italianos se agencian con una moto nada más llegar…una moto que apenas saben conducir y con la que circulan con total tranquilidad, sin importarles lo más mínimo entorpecer el tráfico. Atrás quedaron los tiempos en los que las bicicletas llenaban las carreteras… las motos y los quads les han tomado la delantera.
Y lo más preocupante bajo mi punto de vista es que, en vista del creciente turismo italiano, algunos de los restaurantes con más solera de la isla, han cambiado de dueños, siendo comprados por italianos y convirtiendose de esta manera en más de lo mismo: la misma comida, el mismo ambiente y la misma estética. Porque si algo tienen estos italianos es la querencia de que todo lleve su sello, matando para conseguirlo toda diferencia y particularidad.
Es una pena que la isla se llene de este tipo de turismo, tan poco respetuoso con el maravilloso entorno que habitan y tan ajeno a su espíritu.
Creo que, si queremos seguir disfrutando de nuestro paraiso, vamos a tener que empezar en pensar en adelantar más nuestras vacaciones, que sean más cercanas a la primavera que al verano, para volver a ver nuestra isla como un día la conocimos y de la que nos enamoramos.
Lástima que algunos no sepan apreciar la belleza que se esconde en la tranquilidad de las dunas y se empeñen en convertirlas en ruidosas playas con sombrillas, tumbonas y pelotas de playa, como si no hubieran en España miles de playas de ese tipo para pasar las vacaciones.

Confiaré en que llegue el día de que pierdan el interés por nuestra isla, antes de que quede destruida irremediablemente, sin dejar rastro de lo que un día fué.