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>Impotencia.

marzo 1, 2011

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 Hace un tiempo, paseando por la calle, oí a una madre decir algo a su hijo que me partió el alma. En ese momento, preferí no contarlo porque estaba muy indignada y, cuando me ocurre esto, no soy capaz de ver las cosas con claridad. Pero han pasado dos semanas y me sigue pareciendo tan demoledor como el primer día…
Volviendo de camino a casa, vi a un niño de unos cinco años jugando en el balcón de su casa. Su madre no estaba con el y, en su ausencia, el peque se había dedicado a tirar por el suelo todo lo que encontró en su camino. El niño estaba allí, tan entretenido en el suelo jugando con las pinzas y demás trastitos que había tirado y montándose sus historietas (siempre me ha fascinado esa capacidad de los niños de imaginar y montar verdaderas historias con las cositas mas simples).
De pronto, salió su madre y, tras ver las pinzas, unos cuantos trapos y alguna cosita más sin mucha importancia en el suelo, coge a su hijo bruscamente del brazo y le espeta algo así, como : “Ves para dentro que como te coja te reviento la cabeza…” a lo que el niño respondió entrando para dentro sin mostrar ningún tipo de reacción en relación a las gruesas palabras de su madre.
Me pregunto que debe pasar por la cabeza de una madre para proferir palabras como esas a su hijo. Porque, por mas vueltas que le doy y por más que me puedan decir que se trata de comportamientos espontáneos, que se dicen sin pensar, me cuesta mucho esfuerzo creerlo. Y me cuesta creerlo por una sencilla razón:
Como mamá de un niño de casi dos años y medio, se por experiencia propia que hay ocasiones en las que consiguen sacarte de tus casillas y que, tras contener los nervios una y otra vez, puedes llegar a explotar por el motivo mas insignificante. Esto es algo que toda madre sabe. 
Pero mirar a tu hijo y decirle que le vas a reventar la cabeza es algo mucho mas serio y, bajo mi punto de vista, diría que peligroso. Porque en un momento de nervios puedes gritar a tu hijo, puedes mandarle callar, puedes hacer mil cosas…pero no puedes decir algo que no concibes. Jamás diría a David que le voy a romper la cabeza porque ni siquiera soy capaz de procesar un pensamiento así.
Y me pregunto de que pasta tiene que estar hecha una madre para siquiera imaginar algo así, por muy enfadada que esté y por muy mala vida que tenga.
Por otro lado, la actitud del niño me resultó demoledora…un niño que ante algo así no reacciona ni siquiera mínimamente es porque la situación le es muy familiar o habitual. No me quiero imaginar como debe de ser la vida de un niño que constantemente está recibiendo ese tipo de trato de la persona que se supone que mas le quiere en el mundo. De la misma manera que estoy totalmente segura de que le acarreará graves problemas en el futuro, tanto de autoestima como de comportamiento. 
No es justo que cada día montones de niños tengan que estar sufriendo en sus carnes este tipo de violencia. 
No es justo que, a causa de esto, estos niños crezcan infelices, repitiendo luego estos comportamientos aprendidos.
No es justo que un niño sienta a su madre como alguien que le ataca, en lugar de ver en ella una figura amorosa y protectora.
No es justo que se les robe la inocencia y la felicidad en su más tierna infancia.
Y no es justo que veamos esto y sintamos que no tenemos manera de evitarles ese sufrimiento.
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From → Crianza, Reflexiones

29 comentarios
  1. >Una historia muy triste. Ningún niño debería recibir este trato. Para reflexionar. Muchas gracias

  2. >No, definitivamente, NO ES JUSTO.Hace unas semanas me pasó algo similar en un autobús… Subió una madre con dos niños y el mayor (de 3 o 4 años) quiso ir a sentarse atrás mientras la mamá le insistía en que se estuviera quieto. El niño no hizo nada del otro mundo pero ni se las veces que le repitió que se estaba portando fatal, que la tenía harta, que como no se moviera le bajaba del autobús, que ella a un niño que se portaba así no le quería. En un momento le dijo que iba a preguntarnos a todos los del autobús si queríamos que se bajara el niño en la siguiente parada (cosa con la que lo amenazaba constantemente.De verdad, me dieron ganas de que nos hiciera la preguntita, para contestarle que NO, que en todo caso, se bajara ella y dejara al niño en paz.Analizando la situación de lejos se veía que la intención de la madre no era mala y que podía estar "justificada" por la hora, el cansancio, la otra niña… pero no son formas de hablarle al niño o de hacerle ver que lo que está haciendo no le gusta.Y de estas, nos seguiremos encontrando muchas….BesotesLara

  3. >Yo soy de las que habla sin pensar y el "mecagüentupadre" o "es que yo te mato",…. me salen no precisamente a los niños….. en los momentos de estallido me salen a todo el mundo. Pero reconozco que está fatal. Y precisamente desde que tengo a los niños es un comportamiento que intento cambiar del todo. Estoy intentando encontrar algo que decir cuando me enfado tanto que me sirva de desahogo igual (que es la razón por la cual me salen los disparates: como válvula de escape) pero que no signifiquen cosas terribles.Yo creo que esta madre dijo una "frase hecha" de la cual no eres consciente de su significado en el momento de decirla. Posiblemente se la han dicho a ella toda su vida y el hijo la usará igual que su madre. Evidentemente nadie tiene la menor intención de reventar cabezas, cagarse en el padre de alguien y, ni mucho menos matar a nadie….. y estoy de acuerdo en que este uso del lenguaje debería desaparecer, pero si existe es porque tiene una finalidad que bajo mi punto de vista es el desahogo.INtento encontrar una válvula de escape que no consista en decir barbaridades asíq ue si teneis una idea os la agradeceré. ^PEro os juro que yo la necesito, porque cuando me enfado es que me ciego del todo y si no saco la rabia de alguna manera creo que literalmente "estallo"

  4. >Se oyen muchos comentarios así cuando estás con gente con niños, yo por ahora voy echando mucha paciencia pero aún es pequeño, cuando los oigo siempre pienso que por nada del mundo al Bufín nunca le diré algo parecido, no suelo decir nunca cosas así, me parece horroroso pero habrá que estar en la situación porque ahora con 16 meses alguna vez ya hay que echarle paciencia y mucha, cuando hable y tenga más conciencia ya veremos, pero no me imagino que le diga que le romperé la cabeza! ya iremos hablando del tema conforme crezcan! Un besote guapa

  5. >Tremendo lo que tenemos que oir por ahí…Yo cuando se me escapa un chillido, es que me siento fatal…porque no me gusta hacer a nadie, y menos a mis hijos, lo que yo no querría que me hicieran a mí…Con niños hay que armarse de paciencia, sí…es cierto…pero con las mejores formas se consigue más que con malas e irrespetuosas maneras de tratar a los más tiernos de la casa…hay que educar pero se puede hacer desde el respeto y la igualdad…He visto muchos casos como el que cuentas y me da tantas ganas de intervenir…me tengo que sujetar…es odioso que una madre humille así a su hijo…luego le pedirá que le hable bien y la trate con respeto cuando el niño cumpla los 15…o no?

  6. >Aisss los estallidos de las madres pueden ser terribles. Yo realmente también pierdo los papeles y reconozco que trato cada vez más de medir las palabras aunque me cuesta horrores y cuando no lo logro me siento fatal. Como principio básico nunca le digo que no le voy a querer por algo que haga mal, e incluso me enfado con mi marido cuando a veces se le escapa algo así a él. Y eso que mi niño a ratos me ha hecho cosas de altísima gravedad, como escaparse en medio de una avenida llena de coches corriendo y que estuvieran a punto de atropellarlo. Lo subsituyo por el "me vas a matar a disgustos", o el muy práctico "voy a tirar a la basura tu camiseta del Barça" (que para una culé como yo es casi un sacrilegio esa frase, pero todo es por un bien mayor) que es mano de santo porque adora esa prenda, pero reconozco que a veces me sobresalgo si la situación me supera y no está bien. Las madres necesitamos una mochila de paciencia, empatía y autocontrol infinita, pero cómo lograr que no se vacíe?

  7. >Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de María, de hecho, quería hablar de este tema en el blog. Que no es que con esto se vaya a justificar todo, ni mucho menos, pero entiendo perfectamente lo que ha dicho María.

  8. >Yo me enfado y muchas veces salen frases hechas feas, pero creo que tan fuertes como esta no ni como una de las que dice María " te mato"…me va mas lo de " te tiro los juguetes a la basura", " te quedas sin…"…no sé lo que habría echo el niño antes, si estaba ya enfadada por algo su madre, pero por tirar las pinzas todas por el suelo, por seguramente su madre no estar pendiente de él, no es razón para decirle nada.Si no estás pendiente de lo que hace tu hijo que le vas a decir?

  9. >Que duro… Yo comprendo que ante momentos de tensión se digan cosas que uno no siente pero tendríamos que hacer más por controlar lo que decimos, porque a esa madre es casi seguro que no se le ocurre deicrle esas cosas a su marido, pero es que parece que con los niños todo vale… pobrecillos. Un beso

  10. >Ana:Esa pregunta me la llevo diciendo desde que empecé a tomar conciencia. ¿Por qué mi madre me diría esas frases, que además se quedan cortas? ¿Y por qué mi reacción ha sido siempre la de ese niño? No sé; tal vez la madre haya tenido problemas anteriores, o tenga un problema. Mi madre y mi madre lo pasaron duro conmigo. Nací muy prematuro, tuve reflujo, me pasé cada 6 meses en revisiones, tuve problemas del crecimiento… Quizá la desesperación es lo que trata de hacer que esas madres y esos padres intenten "espabilar" a su hijo/a, sin conocer otros modos; o quizá es porque provienen muchos padres y muchas madres de una generación… un tanto bruta.Besos.

  11. >Sandra, yo creo que hay determinadas actitudes que son inadmisibles.Lara, pienso como tu. A veces no somos conscientes del daño que podemos causar a nuestros hijos con determinadas actitudes y creo que es importante, al menos, parase un momento a pensar en ello.María, entiendo perfectamente a lo que te refieres. De hecho, yo siempre he tenido un pronto temible y se me conoce por ello. Pero con mi hijo hay cosas que simplemente no me salen…le miro y soy incapaz de decirle segun que cosas. Eso no quita que frases tipo la madre que te parió y algun que otro grito destemplado no esten al orden del día en mi casa. Pero bajo mi punto de vista, hay determinadas actitudes que tendriamos que esforzarnos en cambiar, porque dañan mucho a nuestros hijos y dudo que toleraramos que una tercera persona nos tratara así a nosotros.

  12. >Yo pienso, como han dicho muchas, que fue un comentario sin pensarlo…Que quizás es su manera de hablar…Que posiblemente a ella en su infancia le dijeron cosas parecidas… No la justifico, pero si es cierto que a veces no controlamos lo que decimos… De esta historia, lo que me parece triste es la reacción del niño. Cuando era pequeña fui a dormir a casa de una amiga…recuerdo que se peleó con su hermana y su padre la hizo salir de la habitación. Con la puerta cerrada le pegó un par de bofetadas (que oí desde el otro lado). Cuando volvió dentro no lloraba, no se quejaba..y yo asombrada le pregunté "¿te ha pegado?" y ella tan pancha me contestó: "si…". Me quedé helada, a mi mis padres nunca me habían pegado y pensé que si me hubiese pasado a mi estaría llorando como una loca. Ella no, para ella era lo normal. Es muy triste que comportamientos tan desagradables se conviertan en algo "normal" para algunas personas.

  13. >Marta, como tu dices, conforme van creciendo nos resulta mas dificil tener paciencia, pero yo creo que hay cosas que debemos evitar a toda costa, aunque sepamos que perder la paciencia es algo comprensible. Siempre he condenado cualquier tipo de violencia y esta es una más.Mei, yo creo que es normal que se nos escape un chillido, incluso alguna palabra fea. Pero no veo encuentro equilibrio entre que un pobre niño desordene un poco el balcon , con la reacción de su madre diciendo que le va a abrir la cabeza. Y como tu dices, esa señora pretenderá que su hijo, convertido en adolescente, sea respetuoso y correcto con ella y con los demas…Arual, a mi me pasa como a ti…cuando se me escapa un grito o alguna palabra fuera de lugar me siento fatal, porque se que mi hijo no merece ese trato. Es un niño y, como tal, es normal que a veces nos saque de quicio. Es nuestro trabajo como padres tratar de ser cada día un poco mas pacientes. Pero tampoco nos culpemos en exceso…somos humanos y todos tenemos un mal día..lo que no quita que según que actitudes me parezcan nefastas.

  14. >Parece que venimos de una generación de madres, que cambiaron el castigo fisico por el psicologico, porque aunque es verdad que en algunos momentos podemos perder los nervios, tanto con los niños como con los adultos, porque todos nos enfadamos, nada justifica una agresión asi, porque esa criatura no entiende que no lo dices en serio, se lo cree.Yo sumo esto a la lista de cosas que mi madre hacia conmigo, y yo no quiero repetir con mi hija. Mi madre nos decia a mi hermana y a mi que nos iba a regalar a la "gitana de abajo" (que vendia flores y bragas en mi calle) y si lo que haciamos era muy "gordo" nos decia que ni la gitana nos iba a querer. Y eso que mi hermana y yo eramos muy buenas, porque hablando ya de mayor con otras personas que me contaban sus travesuras de la infancia, creo que si llegamos a ser malas mi madre nos regala de verdad!Hay que ser muy cuidadoso con lo que se les dice a los niños, y con como se les dice, porque interiorizan mucho mas de lo que pensamos y aunque no reaccionen, porque lo asuman como "lo normal" no significa que no les afecte. El maltrato psicologico es muy peligroso, porque es dificil de ver y de reconocer.Un abrazo!

  15. >Mama c/c, como ya he dicho a María, yo tambien entiendo que a veces estallemos, pero, bajo mi punto de vista, hablar a un hijo con esa violencia me parece inadmisible. Yo pierdo los papeles muchas veces, pero jamás se me ocurre amenazar a mi hijo de esa manera…aunque sea una frase hecha. Quizas nuestro hijo no diferencie entre lo que decimos por decir y lo que no y podemos estar haciendole mucho daño.Cartafol, yo tambien voy mas por esa línea, aunque tampoco me siento orgullosa por ello…a veces, cuando me pone muy nerviosa, no puedo evitar quitarle lo que sea de las manos o pegarle un grito…es algo en lo que tengo que esforzarme…María, eso precisamente es lo que me parece a mi y no comparto en absoluto…aceptamos comportamientos con los niños que no aceptariamos los adultos.Enrique, yo creo que copom tu dices, en parte son comportamientos aprendidos en nuestra propia infancia. Pero eso no justifica que tengamos esa actitud y nos quedemos tan tranquilos, culpando a nuestros padres de ello. EN la medida en que nos sea posible, cambiar lo que no nos gusta y ser mejores personas depende de nosotros.Juliete, es muy muy triste…y posiblemente, respecto a la madre del post, esa fuera su manera habitual de hablar…a su hijo!!! porque como han dicho en otro comentario, dudo que se exprese de esa manera cuando un adulto le hace perder los nervios. En muchas ocasiones, nos pasamos muchisimo con los pobres niños…

  16. >Lamentable. Aunque supongo que era eso que decís, una frase hecha que la mujer ni se ha dado cuenta de lo bestia que es. Aún así, no deja de ser lamentable.

  17. >Cada cual es hijo de sus genes y circunstancias, de ahi la variedad de tipos de personas en este mundo. Un caso, dando vueltas para aparcar, me enconrte una señora que habia aparcado su coche y abrio la puerta de atras que da a la carretera para que se baje su niño y se va a la acera a hablar con una amiga, este niño no tendria mas de 3 años, a la segunda vuelta me encuentro el niño en la carretera y la madre ni se habia inmutado, seguia hablando tan tranquilamente, no pude evitarlo y pare el coche y le dije a la señora que su actitud era una vergüenza y su reaccion fue: 1- gritarme que quien coño era yo para meterme en sus asuntos y demas cosillas 2- llevar al niño gritando y dandole palmadas en el culo hacia la acera…. Ademas, por lo que veo, esta gente suele tener tambien comportamientos agresivos hacia los adultos.

  18. >Mami Milka, yo pienso como tú…el niño no diferencia cuando tú estás utilizando una frase hecha y cuando no, con lo que se queda, sin duda, es con la violencia que desprenden tus palabras. POr eso, aunque no somos perfectos, debemos esforzarnos por mejorar y erradicar este tipo de comportamientos…por nuestros hijos y por los hijos de nuestros hijos.Gemma, es bastante triste, la verdad.Caminante del cielo, yo creo que si eres capaz de decir algo así a tu hijo, no es casual. Puedes gritarle en un momento dado, pero proferir según que salvajadas yo creo que esconde algo más (ira, frustración, no lo sé). Y el caso del que hablas me parece asombroso…para que le hubiera pasado algo al pobre chiquitín…y encima se ofenden cuando les increpas!!! en fin…

  19. >Yo tengo unos vencinos de arriba que ussan ese tipo de bocabulario todos los dáis con sus hijos de 6 y 2 años…que quereís que os diga…en algún momento puntual se te puede escapar algo…pero es que a estos vecinos mios se les escapa todos los santos días…frases como " te voy a pegar un guantazo que te voy a rebentar los dientes" o el otro día que la pequeña se quejafa de fria en la ducha (no sé si era porque la quería más fria o porque no estaba caliente el agua) cuando termino su madre de bañarla (estubo todo el ratollorando) la niña seguía gritando frio su madre le grito " me importa una mierda que tengas frio"…o el otro día enseñando a su hijo lo que era singular y plurar…cuando llevaban un ratito" eres un subnormal de mierda"….Imaginaros la situación, yo me pongo negra…y lo escucho todo porque me pso la tarde estudiando en silencio y mis paredes son de plástico..sé que no les ponen las manos encima, pero las palabras a veces pueden hacer mucho más daño que una palmadita en el culo.En fin…que a lo mejor lo d eesta madre sería algo puntual, no digo yo que no, perohay muchos padres que utilizan constantemente este tipo de bocabulario con sus hijos, y cuando sean unos preadolescentes criminales se lamentarán de que en que han fallado.Besos.Ester

  20. >Qué duro resulta ser un niño!! A menudo se les trata tan mal, se les escucha tan poco y lo peor de todo es que no se les respeta. El adulto, por sociedad, por tradición y, quizás por incultura, trata al niño como un ser inferior, puesto que éste no se puede defender. El adulto tiene poca capacidad de empatia con el niño, se olvida de sus necesidades y riñe, regaña, castiga a éste por el simple hecho de hacer lo que debe por su naturaleza, jugar, desordenar e imaginar.Cuantas veces me he encontrado en un centro comercial a papás diciendo barbaridades a sus niños, porque no les dejan comprar en paz. Es normal que los niños se aburran cuando llevan dos horas mirando ropa, zapatos… Los fuerzan a seguir su ritmo, e injustimente los culpabilizan. No hay derecho, después algunos papás me dicen en las entrevistas que sus niños tienen la autoestima baja.Los niños tienen mucho qué decir, simplemente hay que escucharlos. Como maestra y madre me indignan muchas cosas, cada vez más me cuesta callarme ciertas cosas ante algunos papás, y muy sútilmente voy aportando mi pequeño granito de arena.

  21. >Ester, yo me pondria malisima si tuviera que convivir con unos vecinos así…lo tienes que pasar fatal!! y si…luego se extrañaran y buscarán culpables cuando su hijo empiece a tener problemas.Sonia, es verdad..parece como si los niños, por el hecho de ser niños, no merecieran ser tratados con dignidad y respeto. Me parece estupendo que en la medida en la que te sea posible trates de aportar tu granito de arena para cambiar esta situación.

  22. >Me partiste el corazón… tambièn me pregunto en que va esos tratos… sufro de sòlo pensar que a mis princesas les digan algo así… Hay veces que a algunas madres se les olvida que los hijos no pidieron venir al mundo, que en estos tiempos ELLAS LO DECIDIERON, y es una obligación ser responsables de ellos, educarlos y hacerlos felices

  23. >Algunos niños no tienen la suerte de tener una buana madre o un buen padre…algunas fotos aqui…un abrazo!http://mamae-cologica.blogspot.com/2011/02/mala-madre.html

  24. >No me hables, que esta semana en el trabajo ya hemos denunciado dos casos de malos tratos, sabiendo que no se puede hacer nada porque no son lo "suficientemente graves" y llevo escuchando toda la semana por parte de mis compañeros que es una pena, que pobres niños, que un azote en el culo o que te den con la zapatilla pues es normal, pero que lo que le ha pasado a estos… Y claro, yo pienso: si resulta que es normal dar con la zapatilla o un cachete, pues lo de la correa es más grave pero no es para tanto, por eso las leyes están como están y da igual lo que denuncies porque hasta que no han casi matado al niño, pues no hay nada que hacer. De locos, pero de locos,… y después no entendemos por qué los adultos hacen la coss que hacen, ¿quizá porque es lo que vieron hacer de pequeños?

  25. >Yo estoy en la misma situación que Ester .Lo malo es que a fuerza de no poder hacer nada te vas acostumbrando.Kxll

  26. >qué buena refle´xión la de Sonia Alcaraz…efectivamente los mayores antes hemos sido niños, con lo que es bien fácil, dar marcha atrás y recordar y empatizar…y comprobar que la mayoría de las veces los niños no hacen las cosas por maldad…ni mucho menos…Hay que respetarlos como seres igualitarios y no inferiores y ahí está el epicentro de todas estas aptitudes, a parte de la tradición y la costumbre de cada casa…Tenerlos a la parte, a nuestro lado…pensar en nosotros cuando teníamos su edad…(esto lo hago yo mucho y además de lo comento a ellos)…y pensar en lo que no nos gustaría uqe nos dijeran a nosotros…eson trucos para pensarse dos veces estas maneras tan violentas de hablar…

  27. >Leyendo este post me vino a la cabeza una situación similar en la forma violenta del trato a un niño, aunque no en su contenido. Comparto:Estaba parada en una esquina esperando a que se ponga en rojo el semáforo para cruzar y al lado mío estaba un papá con su hija de unos 7 u 8 años. La niña estaba con un papelito en la mano que miraba y le preguntaba algo al padre, que miraba para adelante sin prestarle la mínima atención. La niña le preguntaba y le preguntaba, lo miraba, le repetía lo mismo una y otra vez, y el padre nada, fija su vista hacia adelante. Hasta que en un momento, la niña se cansó, miró también fijo para adelante, se quedó callada y cruzó junto a su padre cuando cortó el semáforo.Les juro que sentí el desamparo de la niña frente a la brutal indiferencia del padre, que ni siquiera registró que su hija le estaba hablando!Yo me sentí fatal, y me quedé pensando en la cantidad de formas que tenemos los adultos de violentar a nuestros niños, de castigarlos en el fondo del alma a veces sin tener ni siquiera la necesidad de mirarlos… Me dio mucha tristeza y me parece que es otra forma de comportamiento que los adultos tenemos que revisar, porque a veces la ignorancia es peor que una cachetada.

  28. >¿Sabeis que os digo? que teneis toda la razón. Noto que yo tengo toda una serie de frases hechas muy fuertes pero muy "normalizadas" porque las he oído toda mi vida en mi entorno. No sé, a lo mejor hay regiones de España donde se habla más fuerte y regiones donde se habla más delicado…… porque yo me imagino amigos o familia leyendo este post y considerándolo exagerado. Lo cierto es que yo nunca las interpreté literalmente, hoy al menos no lo recuerdo, y más que la frase en sí, lo que me podía impresionar era el tono de voz. Así la misma frase dicha en tonos diferentes tenía diferentes significados, aunque tuviera palabras tan terribles como "yo es que mato a esta hija!!!!! mira lo que ha hecho!!!!" Nunca interpreté que realmente había alguien con intención de matarme!!!!Pero a pesar de eso creo que teneis razón. Desterrar la violencia de la educación de nuestros hijos pasa por desterrarla TODA, incluso la meramente "simbólica". Las palabras tienen fuerza y, auqnue no se tenga intención de hacer lo que se dice, lo cierto es que quedan dichas. Mejor dejar de decirlas. Ayer encontré una vía de escape para una situación que estuvo a punto de hacerme estallar: fue en un trolebus. Los dos mayores no paraban de meterse uno contra el otro y lloriquear, mientras molestaban a la gente y yo estaba haciendo equilibrios con el cochecito donde dormía el peque. Cuando ya no podía más y estaba a punto de gritarles algo así como "como no pareis os tiro por la ventana del bus", me acordé de este post y de otro de Mireia Long y sabeis que hice???? Pues me eché a reir!!!!!!.. Si, si, a reir…. y lo más genial fue que esta reacción ¡me relajó al momento! Y encima los demás adultos a mi alrededor se sonrieron también y me miraron con cara de complicidad en plan: probrecita, sola con los tres…… tranquila guapa, que no nos molestan…..Así que a tomarse todo con humor…. el día que no pueda reirme, pues lloraré….. y punto.

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